Más de tres años construyendo con IA. Abajo, dos proyectos en dos etapas distintas: uno en producción y uno en desarrollo.









Consultora mexicana de comercio exterior con más de 24 años y sede en Guadalajara. Desarrollan software de cumplimiento aduanero —Aranxel, Expediente Digital, Mitrade— y declaran más de 500 empresas usando sus soluciones. Entre los clientes que ellos mismos publican están Tequila Patrón, Polaris y Season Group. Están certificados en Great Place to Work, ganaron el Premio Nacional de Exportación en 2018 y Forbes México los nombró la empresa más flexible para trabajar en 2023.
MBGE es una empresa de software. Saben construir y tienen equipo de desarrollo propio. Lo que les faltaba era el conocimiento de IA aplicada, no el de programar — la situación de cualquier compañía con un área de sistemas capaz que necesita incorporar inteligencia sobre lo que ya tiene.
Ya habían recorrido antes la ruta larga: cerca de un año de trabajo externo que terminó en la arquitectura a construir, los esquemas de las tablas y las bases de conocimiento. Material serio, pero nada que se pudiera abrir y usar.
Nosotros trabajamos al revés: se construye desde la primera semana y el plan se corrige contra lo que ya funciona. El diseño no se decide en una junta, se decide cuando alguien del equipo abre la herramienta y dice qué le falta. Por eso el primer entregable fue software, no un documento.
Un producto automotriz califica como originario bajo el T-MEC o no califica, y de eso depende el trato arancelario que paga al cruzar la frontera. Determinarlo exige recorrer la lista completa de materiales de la pieza, nivel por nivel, aplicando las reglas del tratado a cada componente. MBGE no tenía forma de hacerlo.
Diseñamos y desarrollamos el sistema completo, de cero — el modelo legal, el motor de cálculo, la base de datos, la interfaz y el agente de IA. Hoy corre en producción con el nombre de Origin Trade.
SOBRE EL ACOMPAÑAMIENTO
La relación empezó en septiembre de 2025 y seguimos trabajando con ellos hoy. El sistema no se entregó y se cerró: se auditó con un especialista externo en T-MEC, se corrigió lo que encontró y se siguió construyendo sobre él. Sigue evolucionando cada mes.
En el camino capacitamos a su equipo directivo y gerencial en buenas prácticas de IA, y abrimos un segundo proyecto de planeación de demanda. Un sistema en producción no es el final de un proyecto — es el punto donde empieza a mejorar.
Hoy el sistema evoluciona hacia un producto de mercado, en conjunto con JA Del Río —firma de consultoría fiscal y comercio exterior con presencia en toda Latinoamérica— que valida el modelo legal del algoritmo.
Arrendadora de arrendamiento puro de autos y maquinaria, con más de diez años en el mercado y sede en Zapopan. Opera con una estructura de alrededor de veinte razones sociales, lo que vuelve a la contabilidad y la facturación un problema real de arquitectura, no de captura.
Operaban sobre un ERP de un proveedor externo, con licencia por usuario: la cuota mensual crecía con cada persona que se sumaba. La ruta para modernizarlo eran seis meses de implementación antes de ver el primer resultado, y el sistema seguiría siendo de un tercero. Además, no podía facturar por sí solo — los comprobantes pasaban por una capa de software adicional para llegar al SAT.
Su plataforma completa, desde cero, en tres meses y sin cobro por usuario. El primer módulo ya está entregado y en uso; el resto va cayendo semana a semana en lugar de esperar al final. Y el sistema es de ellos: el código, el esquema y los datos.
EN DESARROLLO
El trabajo arrancó en junio de 2026 con el levantamiento de su operación y sus datos; el desarrollo entró en julio y hoy está en curso, con el primer entregable ya en sus manos. El primer paso fue entender los datos que ya existían y normalizarlos antes de construir nada encima — el mismo orden que proponemos aquí.
Lo más útil que podemos ofrecer no es un caso escrito, sino una llamada con quien ya pasó por esto: cómo se sintió el arranque, qué salió bien, qué costó más de lo esperado y cómo respondimos cuando algo se rompió. Coordinamos la llamada y, si lo prefieren, nosotros no estamos en la sala.